1. Mascotas (gatos, perros, etc.)
Se coloca un localizador ligero a las mascotas domésticas. El dueño puede consultar en tiempo real su ubicación y trayectoria mediante la aplicación móvil. Si la mascota se pierde accidentalmente o sale del área segura configurada (como barrio o parque), el sistema envía una alerta inmediata para facilitar su recuperación. Algunos dispositivos también permiten registrar el nivel de actividad, configurar vallas electrónicas y supervisar el estado de salud, mejorando la experiencia de cuidado animal.
2. Ganado vacuno y ovino (vacas, ovejas, caballos y otros animales de pastoreo)
En entornos de pastoreo en pastizales o zonas montañosas, se equipa a cada animal con un collar de localización resistente. El ganadero puede conocer remotamente la ubicación del rebaño, sus rutas de movimiento y su estado de agrupación, evitando que se extravíen o sean robados. Con la función de valla electrónica, el sistema avisa automáticamente al administrador si el ganado cruza los límites, reduciendo costes de vigilancia manual y mejorando la eficiencia de la cría.
3. Animales de trabajo (perros policía, perros guía, perros de rescate, etc.)
Durante la misión, se dota a los perros de trabajo con un localizador profesional. El personal de mando puede seguir en tiempo real su ruta de avance y entorno, garantizando su seguridad especialmente en terrenos complejos como ruinas, bosques o durante operaciones nocturnas. Además, los datos de localización sirven para revisar misiones y optimizar el entrenamiento, aumentando la eficiencia de coordinación.
4. Fauna silvestre (proyectos de investigación y conservación)
Los investigadores instalan dispositivos de localización personalizados (collares GPS solares, etiquetas dorsales, etc.) en especies en peligro o migratorias (antílopes tibetanos, aves migratorias, tigres, etc.) para seguir a largo plazo los cambios de hábitat, rutas migratorias y patrones de comportamiento. Estos datos son fundamentales para la conservación ecológica, patrullas antirrobo y estudios de biodiversidad.
5. Aves y pequeños animales de granja (pollos, conejos, ciervos, etc.)
En la cría ecológica a escala, las etiquetas de localización miniatura se integran en aretes o anillos de pata. Permiten supervisar el rango de actividad individual, la distribución del grupo y comportamientos anómalos (por ejemplo, la inmovilidad prolongada puede indicar enfermedades). Integrado con sistemas de cría inteligente, se logra una alimentación precisa, alerta temprana de epizootias y control automatizado del inventario de animales.